Yo necesito un hombre (?)

18 08 2009

Tengo 26 años. Una profesión que amo y que me llena de satisfacciones. Tengo una familia orgullosa de las cosas que he logrado. Tengo amigos con los que cuento a cualquier hora cualquier día. Tengo primos, sobrinos, ahijados, vecinos, compañeros de trabajo. Tengo una vida que me hace sentir feliz y completa. Una vida que, con sus altas y sus bajas, me deja más momentos dulces que amargos. Para el público en general no estoy tan completa. Me hace falta una pieza… Necesito un hombre.

Siempre he sido una mujer muy independiente, consciente de que para tener una vida plena, feliz y exitosa un hombre no es una condición sine qua non. Pero, la gente a mi alrededor parece no compartir mi opinión. Les cuento.

Sábado en la noche. Acompañé a mi tía a una boda. Vestido divino, estilettos tan sexy que mataban y el perfil de diva que la ocasión ameritaba. Sentada con la novia poco antes de su entrada, ella, muy seria, me dice “Voy a fijarme bien donde estés para que apares el ramo. Quiero que le toque a una que necesite casarse.”  Vaya. Sólo atiné a sonreír tímidamente.

Domingo en la tarde. Reunión familiar. El esposo de mi tía (musulmán, vale decir), lanzó la bomba delante de todos “Tengo amigos con hijos muy buenos. Si quieres conocer a alguno me dices, ya tu necesitas casarte.” Genial.

En menos de 24 horas dos personas totalmente diferentes, con las que me une una relación diferente y en dos situaciones diferentes me dijeron, muy enfáticos que yo necesito casarme. ¿Será cierto? ¿Será que en algún momento de mi vida he dejado entender que me siento “sola y necesitada” de una figura masculina? ¿Será que, aun en pleno siglo XXI (la era de las comunicaciones, Facebook, Twitter y Perez Hilton) hay quienes entienden que una mujer NECESITA un hombre? ¿Dónde se establece esta necesidad? Si lo dieron en clases, creo que me lo perdí.

No me mal entiendan. No es que no quiera un hombre. Sueño con un esposo, hijos, una familia, una casa con patio y flores en mi jardín. Yo quiero una pareja, no necesito una. Mis éxitos como mujer y como profesional no dependen de la existencia o no de un hombre a mi lado. No necesito un hombre para ser feliz y exitosa. Quiero un hombre que comparta conmigo el éxito y la felicidad que he cosechado sola.





Tengo un problema con el artículo 30

14 05 2009

Nunca había visto una reforma que causara tanto revuelo. Nunca había visto tanta gente tirada a la calle reclamando “derechos de elección.” Me parece fantástico que todo aquel que vea sus derechos reprimidos o amenazados levante la voz y haga escuchar al mundo su opinión.

Ahora, cuando las cosas caen en un punto en el que ya no se tiene tanta razón, pues la historia es otra.

Me explico. A mi correo me llegan todas las invitaciones a todas las manifestaciones en contra del tan mencionado artículo 30. Me llegan todos los volantes, afiches y entradas en los diferentes blogs que tocan el tema. He visto algo muy recurrente en todos. Se trata de la siguiente afirmación:

“El artículo 30 convertiría en criminal el DIU, la píldora del día después y muchos métodos anticonceptivos.” Me parece que esta es una afirmación traída de los cabellos para causar más encándalo y protesta en torno al mencionado artículo.

El reciéntemente aprobado artículo 30 dice: “El derecho a la vida es inviolable desde la concepción hasta la muerte…”

Leemos de nuevo: el derecho a la vida es inviolable DESDE LA CONCEPCION hasta la muerte.

Ven por qué digo que aquello de que “El artículo 30 convertiría en criminal el DIU, la píldora del día después y muchos métodos anticonceptivos” es algo traído por los pelos? El nombre es claro ANTIconceptivos. Si no hay concepción no hay vida, si no hay vida no hay delito.

El DIU evita que los espermatozoides alcancen el ovario. La píldora del día después modifica la mucosa cervical para impedir el paso de los espermatozoides hasta el utero y evitar un embarazo. Lo mismo con demás métodos que, como su nombre lo dice, sirven para EVITAR la concepción.

Debemos protestar cuando nos sentimos amenazados. Debemos reaccionar cuando sentimos que no están echando tirra encima, pero debemos hacerlo por las razones correctas.

Quizas sea yo  quien esté incurriendo en un error de interpretación de lo que quieren decir con esto de que el arículo 30 convierte los métodos anticonceptivos en criminales, así que estoy abierta a cualquier explicación que quieran darme al respecto.





Jóvenes Revolucionarias del Siglo XXI @ Cayena

26 01 2009

Jóvenes Revolucionarias del Siglo XXI

Por: Ignaura Tejeda
Ilustración: Leticia Ceballos

A pesar de poseer históricamente el papel de pacificadora, colaboradora y cuidadora; la mujer ha formado parte activa en la lucha por una mejor nación. Desde Juana Saltitopa hasta Sagrario Díaz, la mujer ha asumido su papel participativo. Conoce a 3 jóvenes revolucionarias del siglo XXI, cuyo carácter y conciencia social rompe todos los estereotipos.

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Pro-Life Vs. Pro-Choice

4 09 2007

Desde hace semanas, quizas meses, se ha estado hablando tímidamente al respecto de la legalización del aborto en nuestro país. Siendo República Dominicana una nación cuya religión “oficial” es el Catolicismo, ya podrán imaginarse que el tema de la legalización del aborto tiene muchos argumentos en contra.

Yo soy Católica por convicción. A diferencia de muchos adultos y jóvenes a mi nadie me llevo de pequeña a la Iglesia. A los 11 años me nació la inquietud al respecto de la religión, y luego de ir a varias congregaciones me quedé en la Iglesia Católica. Les hago el comentario para que tengan una idea de más o menos las cosas que fui aprendiendo desde pequeña como adolescente/joven que practicaba su religión (y que, dicho sea de paso, practico todavía), y que pertenecía a diversos grupos ministeriales dentro de la parroquia a la que asistía.

Entonces, dado mi crecimiento dentro de la Iglesia, y la doctrina que me fue inculcada de pequeña, más mi condición de ente pensante, capaz de tener sus propias ideas y sacar sus propias conclusiones, debo admitir que con respecto a la legalización del aborto tengo sentimientos y opiniones encontradas, y cada una con suficiente base, desde mi punto de vista.

Entonces digamos que tengo una situación de ser Pro-Life por un lado y Pro-Choice por el otro. Veamos.

Pro-Life
Creo que la razón más poderosa que tengo para estar de este lado esta íntimamente ligado a la responsabilidad. Tener una vida sexual fuera del matrimonio es algo que exige responsabilidad de mi propia sexualidad. Como adulta estoy conciente de todo lo que implica tener una vida sexual activa y no sólo en lo que tiene que ver con embarazos no deseados. Entonces, si yo soy lo suficientemente responsable como para decidir acostarme con mi novio, por qué debo dejar de serlo cuando algo sale mal? Por qué no enfrentar la situación de un embarazo no deseado (en este caso) con la misma responsabilidad con la que decidí tener sexo? Por qué una criatura que no pidió ser concebida tiene que cargar con el peso MI irresponsabilidad?

Es cierto que no es fácil tener un embarazo no deseado, quizás sin la estabilidad económica que esto requiere; pero también es cierto que yo estaba conciente de lo que podría pasar al llevar una vida sexual activa.

Todo esto me hace tomar una posición en contra del aborto, porque desde mi punto de vista, no es más que una salida fácil, es no querer enfrentar las consecuencias de mis actos, es no querer dar la cara a una situación provocada por una decisión anterior tomada por mi… y eso no es justo para esa criatura que no pidió venir al mundo.

Pro-Choice
Si el párroco de mi Iglesia leyera esto, es capaz de sentarme por cinco horas a darme una cátedra de razones por las cuales Dios y la Iglesia están en contra del aborto, y las mil y un razones que convierten esta práctica en un pecado capital que termina con la excomulgación y hasta la cárcel. Pero, para ser sincera, también hay buenas y válidas razones para inclinarme por esta “corriente.”

En primer lugar, los que son exclusivamente Pro-Life (y lo mismo expliqué más arriba) abogan por la vida de la criatura, pero dónde cae en este momento la mujer? No vale más la pena preservar la vida de quien ya la tiene? Si se fijan, cuando al momento del parto ocurre alguna complicación y debe salvarse la madre o la criatura, los médicos (que están pensando con la cabeza y no con el corazón, como piensa una mujer que está dando a luz) y el padre/esposo siempre deciden salvar a la madre. Por qué? Esa mujer podrá tener más hijos… cuántas otras mujeres podrá tener ese bebé?

Muchas veces ser “pro-life” es una forma un tanto egoista de ver la situación, porque sólo se piensa en la criatura y nadie piensa en la mujer… en lo que siente, piensa, desea, padece. Nadie piensa en las posibles mil cosas que está pasando esa mujer que piensa que el mundo se le está viniendo encima.

Por otro lado, mantener un embarazo o no es una decisión muy personal… se trata de mi cuerpo, y nadie más que yo puede decidir qué hacer con él. Yo, como mujer, adulta, profesional, capaz de tomar mis propias decisiones tengo el derecho de decidir mi futuro, y eso incluye tener o no un bebé en determinado momento.

Los numeritos
Tengo un amigo al que le encantan las estadísiticas. Él dice que las cosas, cuando no le presentan los numeritos, no son tan serias. So, aca les traigo algunos numeritos. No tengo bien fresco el dato, pero haré lo que pueda.

En el programa Diagnóstico, que encontré por casualidad el otro día, en donde hablaban de este tema y que fue lo que me motivó a escribir; unos doctores que al parecer tenían una posición a favor de la legalización del aborto, comentaban que, a diferencia de lo que se cree, en los países en donde el aborto es una práctica legal, el número que se realiza cada año es considerablemente menor que en los países en donde no está legalizado. Los doctores afirmaban que esto es así porque esos países en donde se legaliza el aborto tienen claro que establecer una ley como esta no es sólo redactar un proyecto para que sea aprobado o no, sino que implica todo un compromiso de educar a la población al respecto del aborto, de los embarazos no deseados y los anticonceptivos, y agregaba que, aunque importante, la legalización del aborto no es algo que deba tomarse a la ligera.

En es mismo programa mencionaron que la legalización del aborto va de la mano con las medidas tomadas por el gobierno con respecto a la salud pública. Los doctores hablaban de que las muertes a causa de interrupción voluntaria del embarazo son dadas en su mayoría en mujeres de clase social muy baja, que no tienen acceso a información y mucho menos a servicios médicos de calidad. En el caso de estas mujeres, recurren a clínicas clandestinas, en donde se practican abortos bajo paupérrimas condiciones sanitarias con “médicos” de muy dudosa procedencia. Tal como decían los doctores, las mujeres de clase media/media alta tienen todas las condiciones para ir a donde médico privado y decirles que no quieren conservar el embarazo, y en algunos casos saben qué pastilla deben tomar (y cómo tomarla) para “salir de eso”

El tema de la legalización o no del aborto es muy delicado y trae consigo toda una serie de acciones que debe llevar a cabo el gobierno. Yo mantengo una posición un poco neutra, aunque, en definitiva, si tuviera que tomar alguna sería Pro-Choice… sin lugar a dudas. Creo firmemente en el derecho de decidir que tiene cada ser humano en todas la áreas de su vida, y tener un hijo o no es una de ellas.








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