Café Bohemio era el punto original en donde la prensa y el público general coversarían con el novelista Junot Díaz, ganador del Premio Pulitzer. Gracias a Dios alguien notó a tiempo que Café Bohemio no daría abasto. Así fue como las más de 300 personas asistentes a la Cinemateca pudieron verse y conversar cara con el Junot Díaz, un nuevo orgullo dominicano.

Debo admitirlo: me encantó Junot. Su aire despereocupado, su mirada nostálgica, y la sinceridad de sus palabras. Con estas características tan suyas, Junot habló de literatura, de inmigración, de racismo (dominicano y norteamericano), de premios, de la familia, del sueño americano y de cómo es la vida de un ‘dominicano’ en extranjero.
Tengo que repetirlo: me encantó Junot. Un hombre brillante, que no se toma las cosas en serio, ni quiera a él mismo… ni siquiera su trabajo. En varias ocasiones mencionó el hecho de que aun no cree (ni entiende) que se haya ganado este premio: “Cuando me llamaron me sorprendí.”, repitió.
Junot aseguró que nunca pensó que a alguien le interesara leer sobre un “dominicano, gordo y pariguayo.” Afirmó sentirse complacido de que los “gringos” (como él mismo los llama), hayan, por fin, reconocido el genio dominicano.
Poder a escuchar a Junot fue genial. El tipo es brillante. Tiene un espanol pésimo, y eso me hizo pensar en algo: Estamos los dominicanos necesitados de un héroe? Estamos en constante búsqueda de reconocimiento internacional? Esta es una inquietud que me surgio con Felix Sánchez, y volvió a aparecer con Junot.
Me explico. Junot nació en el cibao (o en Villa Juana, ese dato no quedó muy claro en el encuentro). A los anios emigró, junto con su familia, hacia los Estados Unidos. Allí realizó sus estudios primarios y secundarios, decidió ser escritos, fue a la Unversidad y ha venido desarrollando su carrera. Me atrevo a decir que Junot apenas puede escribir en espaniol (tomando en cuenta que en medio del conversatorio con la prensa se hizo necesario un traductor). Junot ha ganado premios en Estados Unidos, y nadie lo habia mencionado como una gloria dominicana. Ahora gana el Pulitzer (no he leido a Oscar Wao, pero me imagino que es excelente porque, repito, Junot es brillante) y de repente tenemos un héroe que no sabe hablar espaniol.
No lo critico, no soy quien para hacerlo, nadie me ha dado esa potestad. Aplaudo el éxito de este joven escritor de origen dominicano, pero no soy partidiaria de adjudicarnos totalmente una gloria ajena (en este caso, gringa). Junot de dominicano solo tiene el espíritu y un acta de nacimiento. Y, béndito sea Dios, que a pesar de ser tan gringo le duele nuestro país y se interesa por promoverlo usando su talento.
Muchos escritores nacidos y criados en nuestras tierras tenemos, escritores jóvenes que andan rodando por todo el mundo promoviendo sus trabajos y buscando esa gran oportunidad que nosotros a veces les negamos, por preocuparnos por tener un heroe internacional ganador de premios.
Aun asi… Junot es brillante… dio muchas lecciones en ese conversatorio. Deberian existir mas personas como el.