Ayer estaba en el supermercado con la mamá de mi amiga. Ella es ciudadana Norteamérica hace un par de añitos, pero no sabe hablar inglés. En el súper el joven que la atendía no hablaba español. Ella le decía lo que quería, en español, y el pobre, con la mejor disposición, trataba de entender.
En determinado momento ella dijo “Aprende español.” Yo, que privo de meter la cuchara donde no me llaman, le dije “Pero aquí lo que se habla es inglés, él está en su país, no podemos obligarlo a que hable español” A lo que ella me respondió “Así como nos exigen a nosotros que aprendamos inglés, ellos que aprendan español”
Eso me puso a pensar mucho, en muchas cosas. ¿Puede un japonés irse a vivir a mi país y pretender obligarme a que yo aprenda japonés? Si yo decido emigrar a un país con un idioma diferente al mío, lo mínimo que debo hacer es preocuparme por aprender el idioma, en lugar de pretender “exigirle” a los ciudadanos de ese país que aprendan el mío. Tengo que acomodarme al estilo de vida de ese país, en vez de intentar acomodar ese país a MI estilo de vida.
“Ah pues es que aquí hay tantos latinos que ya es justo que aprendan español” ¿Entonces porque Santo Domingo está lleno de chinos yo tengo que aprender el idioma? Quizás el español sea un valor añadido que tengan aquellos que residen en Estados Unidos en el mercado laboral. ¿Pero eso me da derecho a mí, como inmigrante, a exigirles a los norteamericanos que hablen mi idioma, simplemente porque a mi no me ha dado la gana de aprender el de ellos?
Eso también me hizo pensar en el tema de la reforma migratoria. Mi familia vive en Suffolk County, Long Island. Long Island es bien conocido por tener una impresionante cantidad de inmigrantes ilegales que vienen desde Centroamérica, sobre todo de El Salvador. He oído a muchos salvadoreños hablar sobre lo que ellos esperan de la reforma migratoria, y parecen haberse puesto de acuerdo en exigir que les cambien su estatus y los hagan residentes legales permanentes de Estados Unidos: ellos quieren un Green Card.
Yo trato de solidarizarme con aquellas personas que dejan sus países y, si nada mas que su voluntad, deciden venirse a Estados Unidos buscando darles una mejor vida a sus familias, porque hay que ser fuerte y bravo para cruzar esa frontera, pero cuando viene el tema de lo que ellos exigen, pues me convierto en “la mala”, porque opino totalmente lo contrario!
Yo no puedo entrar ilegalmente a un país (ojo, entrar ilegalmente no es lo mismo que tener una visa y quedarse) y pretender que el gobierno de ese país me de residencia legal OBLIGA’O. Quiero decir… este es el país de los gringos! Yo no puedo obligarlos a que me den un estatus que nunca he tenido. No puedo “exigir” que me hagan residente legal cundo yo ni siquiera les “pedí permiso” (a.k.a Visa) para entrar a su país, en primer lugar.




